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Pedidos

Cuando el agente toma un pedido en una conversación, ese pedido aparece acá, con el cliente, los ítems, las cantidades y el total.

Esta sección aparece en el menú si tu negocio vende productos. Si solo prestas servicios, en su lugar verás Agenda.

El cliente escribe “quiero 2 kilos de carne molida y un pollo” y el agente:

  1. Busca esos ítems en tu catálogo.
  2. Abre un pedido y le va sumando lo que pide.
  3. Le confirma el detalle y el total.
  4. Cierra el pedido, que te queda registrado.

El cliente puede arrepentirse en el medio (“mejor sácame el pollo”) y el agente ajusta el pedido en la misma conversación.

  • El cliente y su contacto.
  • Los ítems, cantidades y total.
  • Notas del cliente — aclaraciones que dejó al pedir: “sin cebolla”, “tocar el timbre del 3B”.
  • El estado: pendiente, confirmado, entregado, cancelado.
  • La conversación que lo originó, para ver el contexto o escribirle.

No todo pedido que se empieza se termina. Los que quedaron a medias también los ves, y son la mejor lista de seguimiento que vas a tener: alguien que armó un carrito y no cerró es alguien que ya te quería comprar.

Escribirle a esa persona —“vi que estabas armando un pedido, ¿te ayudo a cerrarlo?”— convierte más que cualquier publicidad.

Puedes cancelarlo desde el panel y dejar una razón de cancelación (opcional): “cliente se arrepintió”, “fuera de zona”.

Si haces envíos, esta es la función que más tiempo te ahorra.

Con Compartir con el repartidor generas un enlace que muestra los pedidos pendientes de entrega. Se lo mandas por WhatsApp a quien reparte y listo:

  • Ve los pedidos por entregar, sin necesidad de cuenta ni contraseña.
  • Puede marcar cada entrega como hecha.
  • Si no pudo entregar, deja el motivo: cliente ausente, dirección incorrecta, no contesta, cliente rechazó el pedido, u otro.

Cuando un pedido vuelve como no entregado, lo reactivas desde el panel para que vuelva a la lista.

  • Revisa los pedidos sin confirmar una vez al día; ahí hay plata.
  • Usa las notas del cliente: son las que evitan la devolución.
  • Mantén el catálogo al día. Un pedido con un precio viejo es un problema que se descubre al cobrar.