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Clientes

Cada persona que te escribe queda registrada como cliente. No tienes que cargarlos a mano: se crean solos cuando escriben por primera vez.

Ves todos tus contactos con su primer contacto y su último contacto, y puedes buscar por nombre o teléfono.

Los dos datos de fecha dicen mucho de un vistazo: alguien cuyo primer contacto fue hace un año y el último hace once meses es un cliente que se fue.

Al abrir un contacto ves:

  • Sus datos — nombre, teléfono y los campos que hayas definido en Leads.
  • Sus canales — si te escribió por WhatsApp y por Instagram, es una sola ficha con los dos contactos, no dos clientes distintos.
  • Su historial — conversaciones, pedidos y citas.
  • Notas — un espacio libre para lo que quieras recordar: preferencias, contexto, recordatorios. “Siempre pide sin cebolla”, “es hermano del dueño del local de al lado”.

Cada contacto tiene una marca de si aceptó recibir comunicaciones comerciales. Respetarla no es solo buena práctica: en la mayoría de los países es la ley.

Desde esta sección ves la lista de bloqueados y puedes desbloquearlos. → Ver bloqueos

En Ajustes → Leads eliges qué campos registras de cada contacto. Lo que definas ahí es lo que el agente va a intentar averiguar durante la conversación, de forma natural, sin someter al cliente a un interrogatorio. → Configurar los campos

  • Contexto instantáneo. Cuando alguien escribe, el agente ya sabe si es un cliente que compró tres veces o alguien nuevo.
  • Seguimiento. Ver quién dejó un pedido a medias o quién no vuelve hace meses.
  • Base propia. Tus clientes quedan en tu panel, no perdidos en un chat.

Una vez al mes, ordena por último contacto y mira quiénes no vuelven hace tiempo. Esa lista es la campaña de recuperación más barata que tienes: gente que ya te conoce y ya te compró.